En ocasiones nos venimos abajo, después de mucho estudiar y preparar una o varias oposiciones, del mismo modo, cuando un funcionario quiere promocionar su carrera profesional y nunca llega el momento o incluso cuando un autónomo que no consigue que su oferta sea lo suficientemente ventajosa en un contrato administrativo.

(Desconozco cómo es el lector de este post pero supongo que si continúa leyendo es porque le interesa, por eso me acerco un poco más a ti…) Y después de todo ese esfuerzo no lo consigues, sólo ves el tiempo que has perdido, el dinero que has gastado, aquella fiesta que no pudiste ir, todo lo que has sacrificado y que al final no has conseguido lo que querías. Todos estos pensamientos dañinos que lo único que hacen es generar un concepto de ti mismo de lo más peligroso, como “otra vez, cuántas llevo ya”, “no lo voy a comentar, me muero de vergüenza” y por si fuese poco entra en acción la actitud que tienes sobre ti, “soy un estúpido”, “nunca voy ha conseguirlo” y continúas enredándote tú solito.

Si con todo lo anterior intentas hacer un cóctel, obtendrás como resultado un brebaje de lo más explosivo, como la pócima del Maestro Druida de Ásterix y Obelix, pero en este caso tu cóctel no te potencia sino que te hunde en la miseria, ¿te lo beberías?.

Te propongo que te saques partido a ti mismo, de todo, valorando tus éxitos, felicitándote, recompensándote… pero ¿qué pasa con tus fracasos?, ¿por qué no?, míralos con otros ojos, aprende de ellos, te enseñaran a ver los puntos ciegos en el camino hacia tu objetivo.

Es difícil reconocer que se ha fallado, te genera rabia, impotencia, te pones como un niño pequeño echándole la culpa a los demás “yo no he sido” y así un día y otro día, continúas perdido en tu laberinto particular y sobre todo el tiempo pasa y ya no vuelve, lo cual juega en tu contra.

Pues bien, cuando decidas continuar siendo un valiente (porque para enfrentarse a la Administración Pública lo tienes que ser y tú ya los has hecho), comienza a analizar cada paso que has ido dando, desde el principio hasta que te han dado calabazas. No te gusta ¿verdad?, es duro, pero esto te va a enriquecer más de lo que piensas, te ayudará a tener otra perspectiva de lo sucedido y sobre todo será un fallo que puedas descartar para la próxima convocatoria.

Y para finalizar te invito a que leas el siguiente cuento.

CUENTO DEL ASNO Y EL POZO
Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer. Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo. Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo. El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente.

Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra. El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio… con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: Se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra. Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando…

La primera vez que leí este cuento pensé, pobre animal, nadie creía en sus recursos, ni que podrían existir más opciones que las planteadas por los allí presentes, pero conforme lo vuelves a leer te das cuenta la capacidad que tuvo para salir adelante, incluso cuando perdió la confianza de todos los de su alrededor, él decidió aprovechar hasta el último grano de tierra para salir de ese pozo.

Tienes un abanico de recursos que puedes utilizar para conseguir tus objetivos, incluye también tus fracasos y derrotas, aprende de tus fallos, te servirá para ir más preparado en la próxima oposición, para asimilar ese “no” por parte de tu Administración y replantearte tu carrera profesional o para hacer que tu oferta destaque más que el resto y esto son sólo algunas opciones.

¿Cómo es tu abanico de recursos?

Espero que te haya gustado, te espero en el próximo post.