En el post de hoy me gustaría centrarme en ese período de tiempo que le dedicas a opositar, porque todo cuenta desde tu estado mental, físico, tu entorno, etc.

1. Estado físico

¿Cuántas horas de sueño duermes desde que empezaste a opositar?

Ya sabes lo que dicen, hay que dormir mínimo 8 horas, aunque este dato es orientativo, lo importante es la calidad y no tanto la cantidad.

Si consigues dormir todo seguido sin despertarte y te levantas descansado, tranquilo, sin tensión en tu cuerpo, entonces habrás descansado y te sentirás animado para empezar el día.

Si por el contrario, te has despertado varias veces, te levantas malhumorado, cansado y sin ganas de nada, entonces es conveniente que empieces a centrarte en tu descanso.

Existen cantidad de soluciones que puedes incorporar a tu vida y te ayudarán a descansar, desde controlar el tema de la alimentación y bebidas que son excitantes y te pueden alterar, como el salir a caminar antes de dormir e incluso meditar.

Recuerdas, ¿cómo descansabas antes de empezar esta aventura?

2. Alimentación

Te miras al espejo y te ves bien, algún kilo de más o de menos y con esto te conformas. Pero, ¿qué pasa con tu interior?, ¿cómo están funcionando tus órganos?. De verdad piensas que tu estrés, ansiedad, sobreesfuerzo, no les afecta.

Tu dieta ha de ser variada, incluye alimentos que contengan fósforo, calcio y vitaminas, esto beneficiará a tu rendimiento intelectual.

Claro está la alimentación anormal y tóxica ni la voy a nombrar, no hace falta ;).

3. Ejercicio físico

Después de estudiar tantas horas seguidas, día tras día, tu cansancio contribuye a que adquieras malas posturas, cómo te sientas, tu espalda si no está recta, tu cuello, la colocación de tus pies, todo eso al final del día hace que estés dolorido y más cansada de lo normal.

El ejercicio físico te ayuda a desentumecer tu cuerpo, puedes hacerlo por tu cuenta o ir a un gimnasio, así también activas el tema de tus relaciones sociales.

Además de sentirte mejor, activarás tu circulación sanguínea y esto es otro punto a favor de tu rendimiento intelectual.

4. Higiene mental

La primera vez que escuche este término –higiene mental-, me imaginaba una escoba barriendo por mi cerebro, jaja.

¿Cómo saber si tu higiene mental es óptima? Puedes realizar el siguiente ejercicio, cada noche antes de dormir puedes evaluar tu día y lo clasificas del 1 al 10, de tal forma que, el 1 se ha la menor puntuación y el 10 la máxima.

Si tu puntuación es menor de 5 entonces, tienes que ser sincero contigo mismo y ver qué es lo que hace que tengas ese nivel; puede ser tu autoestima, tu motivación, tu actitud, o incluso tus relaciones con tu entorno.

Tú decides, como te quieres sentir.

5. Tu parcela

El lugar en el que estudias, es uno de los más importantes de tu casa.

Debe ser una estancia de tu casa acogedora, con iluminación suficiente para poder estar centrado y muy importante es que el resto de personas con las que convivas deben respetar este espacio.

Ésta es tu parcela, en la cual debe existir silencio, su temperatura debe adaptarse a ti, es decir, con el frío estás tenso, nervioso y el calor te produce fatiga, aconsejan unos 20º de temperatura.

En el caso de que estudies en un sitio distinto a tu casa, por ejemplo una biblioteca, ésta debe reunir todo lo anterior, silencio, temperatura e iluminación.

6. Cuadrante de estudio

Aquí empezamos con la teoría, es importante que realices un cuadrante diario, semanal y mensual.

Dependiendo de la fase en la que estés, tu organización será de una manera o de otra; es decir, si acabas de empezar a estudiar y todavía no te has presentado a ningún examen, es mejor que te centres en prepararte la primera prueba de la oposición. Si por el contrario, ya le has dado alguna vuelta al temario, tu cuadrante puede ser distinto, me refiero a que dividas tu día en varias partes, cada parte corresponderá a una prueba distinta de la oposición.

7. Ladrones de tiempo

Resulta que con todo lo anterior, te continúa faltando tiempo para cumplir tus objetivos y desconoces dónde está el fallo en tu organización.

Pues bien, en nuestra vida diaria vamos incorporando elementos que necesitamos para sentirnos bien, para relacionarnos con los demás, porque nos apetecen, etc., pero que para estudiar una oposición no son necesarios.

Esos elementos son los llamados ladrones de tiempo, que mal suena ¿verdad?.

¿Qué es un ladrón de tiempo? Es tu enemigo número 1 para conseguir lo que quieres, es decir, se interpone entre tú y tu plaza fija.

Te propongo un ejercicio, a continuación verás una lista de ladrones de tiempo, apúntalos y marca con una X cada uno de ellos que diariamente los tienes presentes o los utilizas.

  • Teléfono.
  • Desorden en tu lugar de estudio.
  • Visitas inoportunas.
  • Interrupciones.
  • Abarcar demasiado.
  • Dejar cosas a medio.
  • No saber decir que NO.
  • Cambiar constantemente de objetivos.
  • Redes Sociales.
  • E-mails.
  • Dudas sin resolver.
  • No ser disciplinado.
  • Desmotivación.
  • Procrastinación.

Hay muchísimos más pero eso tienes que ser tú quien los identifique y ponga los límites necesarios para que no te interrumpan mientras estés cumpliendo con tu cuadrante de estudio. Sí, sí, aunque pienses que los necesitas siento decirte que entretanto estés estudiando tu oposición y si tienes interés en cumplir tu objetivo, no los necesitas durante ese tiempo.


Y para finalizar, en este período de tu vida, ¿qué otros métodos utilizas para sentirte en un nivel 10?.

Y hasta aquí el post de hoy, espero que te haya gustado.

Te espero la próxima semana.